BUE

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Muy de vez en cuando aparece alguien para postular –postular es la palabra– que el destino de la Ciudad habría sido otro con pequeñas colinas: que no nos habría dado esta impresión de facilidad, de todo a favor; que habríamos supuesto obstáculos que vencer y buscado el coraje de enfrentarlos, la fuerza de voluntad, la decisión. Para decirle algo tendría que odiarla un poco menos, y además volvía a oír sus respuestas de siempre: que no tenía plata ni para el hilo de coser o que qué quería que hiciera con su sueldo de mierda o que había tenido que llevar a la nena al dentista ese que queda en la loma del orto porque este seguro médico que te dieron o que si quería que le cuidaran las camisas que se pagara una mucama. Y entonces él le diría que ella bien que comía de ese sueldo de mierda y la nena también y que para qué carajo se pasaba toda la vida en casa si no podía ni siquiera ocuparse del segundo botón de su camisa y que le gustaría saber qué mierda hacía todo el día y cuánto se arrepentía del día en que decidió casarse con ella, que tendría que haberla mandado al carajo con embarazo y todo y ella le diría que todavía estaba a tiempo, que una palabra y se iba, que dale, que te animés cagón, una sola palabra y te librás de todo, ves que sos un cagón, cagón.

Author: DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.


Published at: 2026-01-25 08:43:29

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