Ambas compañías esperan salvar los 2.300 empleos de la planta, ubicada en el estado de Baja Sajonia, en el oeste de Alemania, que estaba amenazada de cierre, y aspiran a vender los sistemas a gobiernos europeos. La compañía espera vender el Iron Dome a gobiernos de toda Europa, incluido Alemania, en un contexto en que los países refuerzan sus defensas aéreas como parte de un rearme a gran escala tras la invasión total de Ucrania por parte de Rusia. El movimiento se produce mientras la mayor economía de la Unión Europea planea gastar más de 500 mil millones de euros en defensa hacia el final de la década, con autoridades que señalan que la defensa aérea es una de sus principales prioridades de gasto.
Author: Financial Times
Published at: 2026-03-24 20:07:44
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