Comparar, en este caso, revela un factor del que se ha hablado poco: la importancia de los instrumentos interamericanos para la resolución de conflictos y la promoción de la democracia, que precisan de una mayor coordinación diplomática tanto latinoamericana como hemisférica, un panorama difícil en un contexto de división y polarización que sumen a nuestra región, una vez más, en la impotencia y la irrelevancia. Por ejemplo, en Panamá la OEA condenó el intervencionismo, abriendo un espacio necesario para una mediación de los presidentes Oscar Arias de Costa Rica y Carlos Andrés Pérez de Venezuela y la estabilización de Guillermo Endara—el presidente electo que sucedió a Manuel Noriega, equivalente a Edmundo González en Venezuela—quien pudo gobernar por haber tenido la latitud y la astucia de condenar la intervención. En ese escenario el futuro de la Revolución Bolivariana puede que se parezca al de la Revolución Mexicana, con Estados Unidos interviniendo intermitentemente por años, intentando disciplinar a gobiernos efímeros en procura de objetivos estratégicos pero carente de toda legitimidad y con la única perspectiva de una estabilidad autoritaria.
Author: Luis Schenoni
Published at: 2026-01-06 19:37:34
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