Defensor de la tradición carlista por su solemnidad catedralicia, las penalidades de la clase obrera en la España de Alfonso XIII le acercaron al anarquismo hasta el extremo de pedir en Luces de bohemia la instalación de una guillotina eléctrica en la Puerta del Sol. El escritor gallego utilizó el esperpento en Tirano Banderas, que inauguró el género de las novelas protagonizadas por dictadores, la trilogía teatral Martes de Carnaval, las piezas breves del Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, y el ciclo inconcluso de El ruedo ibérico, que incluye La corte de los milagros, una sátira feroz del final del reinado de Isabel II, donde las intrigas de palacio, la frivolidad de las élites y la corrupción política contrastan trágicamente con el clamor popular a favor de una sociedad más justa e igualitaria. Hace poco releí Tirano Banderas y La corte de los milagros y, como otros admiradores de Valle-Inclán, añoré su brillante pluma para describir la corte de Isabel Díaz Ayuso, un círculo tan putrefacto y grotesco como el de Isabel II o el de Santos Banderas, dictador de la ficticia República de Santa Fe de Tierra Firme.
Author: Rafael Narbona
Published at: 2026-02-21 20:55:37
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