Hay obras que nacen para determinados espacios y hay directores que piensan propuestas en las que la arquitectura del lugar está en el corazón de su imaginario y el ambiente todo, con sus techos, sus paredes y sus sonidos, son un acto creativo. Sobre el espacio enorme y despojado, de techos altos, palcos oscurecidos y descascarados, se arma una montaña de piedras donde aparece el cuerpo de Paredes, sensible y sutil actriz que encuentra el tono justo para interpretar a una reportera gráfica que cubre una guerra lejana. “La gente se acostumbra a cualquier cosa, yo también”, dice esta mujer y es una buena síntesis para referirse a esa capacidad de adaptación que implica vivir en un lugar donde casi no hay comida, se convive con bombas y muertes y, al mismo tiempo, las personas intentan mantenerse limpias, ponerse un perfume, peinarse.
Author: Mercedes Méndez
Published at: 2026-04-02 21:43:49
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