El escultor en cuestión era el vallisoletano Moisés de Huerta Ayuso, muy próximo a Franco y que había elaborado una de sus primeras esculturas, que se instaló en Salamanca, así como la estatua ecuestre de Zaragoza, el desaparecido monumento al general Emilio Mola en Bilbao u ornamentación para el denominado “arco de la victoria” de Madrid, que sigue en pie. No obstante, le plantean la posibilidad de disponer de una pieza exclusiva y de que la haga él, “dada la garantía artística” que proporcionaba quien también era miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, radicada en Madrid. Además de Franco y Mola, como mínimo también fue premiado Camilo Alonso Vega, militar de El Ferrol, como el dictador, y responsable de la plaza de Vitoria el 18 de julio de 1936, lo que hizo a esta ciudad la primera de España en ser asaltada por los sublevados.
Author: Iker Rioja Andueza
Published at: 2026-01-10 20:46:03
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