Hacía unas semanas, en su ciudad habían matado a bocajarro a una activista, y Pretti, un enfermero comprometido con documentar los abusos en las redadas contra inmigrantes, se sumaría a las protestas a pesar de las advertencias de sus padres, quienes le avisaron de que tuviera cuidado, pues las turbas federales enviadas por el presidente Donald Trump cada vez se asemejan más a fuerzas paramilitares que actúan impunemente. De todas las tristes ironías posibles, el grupo Texas Gun Rights esgrime una tesis que encaja con el momento que atraviesa el país: según la archiconservadora organización, "la izquierda" a favor del control de armas se ha fundamentado en "la fantasía de que el Gobierno puede y, en efecto, te protege." Con los matones del trumpismo desatados en las calles de Mineápolis y otras ciudades de Estados Unidos, la mañana del 24 de enero el enfermero tuvo la (inútil) certeza de que no estaba de más salir armado.
Author: Gina Montaner
Published at: 2026-01-27 21:50:15
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