Nada nos impide hoy hacerlo, pero un principio básico de realismo político nos contiene porque, más allá de la retórica, lo que en política importa es hacerse cargo de la complejidad de lo real, motivo por el cual lo sucedido en Venezuela no se resuelve con una consigna que en nuestra exclusiva intimidad nos puede dejar muy satisfechos, pero a la hora de comprender lo real, y sobre todo transformarlo, no son más que sonidos y furias ininteligibles. Un régimen que suma nueve millones de exiliados, centenares de mártires, cárceles desbordadas de presos políticos y que se toma la licencia de legitimarse en el poder a través del fraude más escandaloso, ha perdido autoridad para reclamar el cumplimiento de reglas de juego que ellos se encargaron de romper todos los días. Podemos simpatizar con una posición o con otra, pero lo que efectivamente importa preguntarse es cómo los venezolanos y los gobiernos de América latina suman esfuerzos para asegurar que este desdichado país inicie una transición democrática que instale los principios de la libertad, la justicia y la paz como valor supremo, poniendo límites a las pretensiones imperiales insinuadas por Trump, pero sobre todo poniendo límites a los afanes de perdurar de los déspotas del régimen chavista.
Author: Rogelio Alaniz
Published at: 2026-01-03 22:27:54
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