En ese paisaje submarino ha aparecido ahora un objeto poco común: los restos de un barco concebido no para transportar mercancías ni para la guerra, sino para representar poder, lujo y devoción en un escenario acuático. Es un fragmento de la escenografía con la que las élites del mundo romano convertían el espacio marítimo en un escenario de poder. Sacarlo a la luz no solo amplía nuestro conocimiento técnico sobre cómo se construían estos barcos, sino que devuelve al puerto de Alejandría parte de su dimensión simbólica: la de un lugar donde el mar también era un instrumento de representación política y religiosa.
Author: Martín Nicolás Parolari
Published at: 2026-02-17 16:43:36
Still want to read the full version? Full article