Eso es lo que pone sobre la mesa el último análisis del Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI), que señala un problema incómodo: la red de inteligencia más importante del mundo sigue en pie, pero ya no funciona con la misma precisión. Su valor no reside solo en la cantidad de información compartida, sino en la confianza sobre cómo y cuándo se distribuye. El informe no habla de una ruptura formal, sino de algo más difícil de medir: la imprevisibilidad.
Author: Martín Nicolás Parolari
Published at: 2026-03-18 21:39:06
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