A todos los llena de los más hermosos sentimientos: a científicos, médicos, enfermeras, viejitas, taxistas... y cuando los que manejan la guerra se percatan de que el amor es peligroso porque atenta contra todo lo que ellos promueven, urden un plan macabro para apuntarle a nuestro personaje con todo el armamento imaginable, con la suerte de que, antes de ordenar el ataque, una abuelita despide a su sobrino soldado con un beso y… ¡todos los soldados se llenan de amor! Niños y adultos se pelean por alguno de aquellos disparos para saciar su hambre, y a los presidentes de las naciones no les queda más que firmar la paz para siempre y empezar a gastar en libros y en pan para los niños lo que antes se gastaba en la industria de la muerte. No es que quiera ser “cuentoiler”, pero al final y como en un juego, saco de mi bolsa de cuentera un títere hecho de una media vieja que representa al bicho del amor y lanzo a los presentes la advertencia de que si no se quitan, este los llenará de amor sin remedio y que ya no podremos pelear, ni dividirnos; que seremos todos uno solo, como uno solo es el deseo de servir, y unir, y pacificar.
Author: Ana Coralia Fernández
Published at: 2026-02-14 20:25:06
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