Cada año se producen millones de toneladas de derivados de la celulosa en todo el mundo, y algunos de ellos comparten una característica poco conocida para el gran público: pueden utilizarse tanto en productos cotidianos como en aplicaciones industriales de alta energía. Una investigación en Ucrania ha dado con toda una trama que pasa por la industria europea y termina armando a Rusia: la de los filtros de cigarrillos que terminan convertidos en misiles de Moscú, una cadena invisible que conecta industrias civiles con el frente de guerra. En el centro de todo está el acetato de celulosa, un derivado ampliamente utilizado en los filtros de los cigarrillos, pero también esencial en la fabricación de propelentes y combustibles de cohetes.
Author: Miguel Jorge
Published at: 2026-04-06 17:30:56
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