Con esta finalidad, los fabricantes de coches han adoptado el testigo luminoso de puerta abierta, que nos advierte que el maletero o las puertas del coche no están bien cerradas antes de emprender la marcha. Es un riesgo para los pasajeros, por ejemplo si se apoya en la puerta mal cerrada en una curva y ésta se abre repentinamente, la persona podría caer (sobre todo si no va atada), la puerta se podría abrir y golpear a otros usuarios de la carretera (coches, motos, ciclistas, etc). En carretera, la fuerza del viento que se engulle por la rendija que deja abierta y las vibraciones lo pueden romper, el capó se abriría entonces sobre el parabrisas con fuerza, con el riesgo de accidente que eso conlleva (susto, pérdida de visibilidad, frenazo brusco, etc).
Author: Daniel Murias
Published at: 2026-04-02 18:00:56
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