Hace un año, cuando Donald Trump comenzó un segundo mandato como presidente de Estados Unidos, muchos análisis coincidieron en que no había nada que temer: que en su primer período (2017-21) no había ocurrido nada excepcionalmente grave, más allá de vociferaciones sin consecuencias, y que los mecanismos de contrapeso democrático y de simple sensatez de los asesores de la Casa Blanca se habían activado para frenar cualquier exceso del presidente. En el ínterin perdió unas elecciones ante el demócrata Joe Biden y unos desquiciados seguidores suyos, alentados por sus denuncias de un supuesto fraude electoral, se tomaron el Congreso en el golpe institucional más violento de la historia reciente del país. Pese a todo, los expertos expresaron su confianza en que los famosos contrapesos democráticos de EEUU funcionarían una vez más.
Author: Marco Schwartz
Published at: 2026-01-19 21:31:33
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