Una vez que los legisladores ocupen su lugar el martes en el pleno de la Cámara de Representantes y escuchen la agenda de Trump para el próximo año, será un momento existencial para un Congreso que prácticamente ha quedado marginado por el amplio alcance del presidente republicano, quien ha dejado de lado a la estrecha mayoría del Partido Republicano para acumular un enorme poder para sí mismo. Ha habido ocasiones en las que el Congreso le plantó cara a la Casa Blanca, pero no han sido muchas —como el impulso bipartidista en la cámara baja del republicano Thomas Massie y el demócrata Ro Khanna para forzar la publicación de los archivos del caso sobre Jeffrey Epstein, a pesar de las objeciones de Johnson y de la cúpula republicana. Más a menudo, el Congreso ha complacido a Trump, revirtiendo fondos bipartidistas ya aprobados para la ayuda exterior de USAID o para la radiodifusión pública, o al no frenar los ataques de seguimiento del Ejército de Estados Unidos contra presuntas embarcaciones de contrabando de drogas en el Caribe en los que dos sobrevivientes fueron asesinados.
Author: Associated Press Spanish
Published at: 2026-02-23 18:03:09
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