El contexto dolarizado del país introduce particularidades, pero refuerza la idea de que el salario mínimo no es, por sí solo, el motor de la inflación. Durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, el salario mínimo tuvo aumentos muy elevados —50 % en 2003 y más del 25 % en varios años— con inflaciones de un dígito durante buena parte de la década. El punto central que deja este comparativo es que el impacto del salario mínimo sobre la inflación depende del contexto macroeconómico, la productividad, la política fiscal y el manejo monetario, no solo del porcentaje del aumento.
Author: Digna Irene Urrea
Published at: 2025-12-30 16:10:54
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