Su moral y la nuestra

Su moral y la nuestra


Es verdad que en las últimas décadas, como en tantas otras ciudades de España, tanto los vecinos como el propio Ayuntamiento han puesto especial atención en la conservación y reforma de las casas más antiguas, pero lo cierto es que ni siquiera las montañas de Gredos, inalterables desde hace miles de años, me impresionaban. Sin ningún ánimo caricaturesco, podríamos seguir con nuestro ejemplo: Piedralaves en los ojos de un extranjero, Piedralaves en los ojos de un homosexual, Piedralaves en los ojos de un joven parado, Piedralaves en los ojos de una viuda, Piedralaves en los ojos de una camarera. Recuerdo una escena maravillosa de una película de Kurosawa, El perro rabioso, en la que una prostituta de vida asendereada, atrapada en su cuerpo fatal, se ve forzada por las circunstancias a levantar una noche la cabeza, de manera que descubre con sorpresa las estrellas, para las que nunca había tenido ni tiempo ni mirada; y ese breve éxtasis le hace reconsiderar su existencia entera.

Author: Santiago Alba Rico


Published at: 2026-01-17 21:49:41

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