Sus palabras desmienten versiones previas que apuntaban a que el Reino Unido había rechazado facilitar el uso de sus instalaciones militares a la aviación estadounidense, en un supuesto intento de mantener una posición más equidistante en la crisis. Starmer subrayó que la actuación es "acorde con la legalidad internacional" y la enmarcó en el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, que reconoce el derecho a la legítima defensa. Con estas decisiones, Londres se alinea de forma más clara con Washington y sus socios europeos en un conflicto que amenaza con desestabilizar aún más Oriente Medio y que sitúa al Reino Unido en una posición de implicación directa en la contención militar de Irán.
Author: Israel Molina Gómez
Published at: 2026-03-01 22:17:13
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