Sánchez copia y adapta la estrategia de Orban

Sánchez copia y adapta la estrategia de Orban


El veto del Gobierno a que EEUU utilice las bases militares que tiene en España en la ofensiva contra Irán —cuando Alemania, Francia, el Reino Unido y otros países europeos como Portugal sí colaboran con los norteamericanos— no se trata de una mera improvisación de Sánchez al compás de la coyuntura bélica (la posibilidad de un nuevo «no a la guerra» como el que el PSOE utilizó contra Aznar por Irak) o de un interés electoral a corto plazo. Esta estrategia de singularización de España respecto a los consensos de Bruselas y de Washington empezó a manifestarse al inicio del segundo mandato de Sánchez, incluso antes de que Trump regresara a la Casa Blanca, con un discurso falsamente pacifista y dialogante frente a la invasión rusa de Ucrania, y con la resistencia de la Moncloa a ayudar a Kiev con algo más que material sanitario, carros de combate en pésimo estado y promesas perdidas en el tiempo. Otras decisiones posteriores del Ejecutivo socialista que ahondaron en el buscado distanciamiento de España respecto a sus antiguos aliados fueron su relación bilateral con China, puenteando a la diplomacia europea y diferenciándose de su posición económica; su beligerancia rayana en el antisemitismo respecto a Israel tras el ataque terrorista del 7-O; su negativa a participar en la misión de la UE y EEUU en el mar Rojo para proteger a los buques mercantes de los ataques hutíes, y su rechazo al acuerdo europeo de aumentar el gasto militar hasta el 5% del PIB.

Author: Iñaki Ellakuría


Published at: 2026-03-03 23:06:44

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