A menudo, el éxito en las altas esferas de la tecnología no solo depende de las decisiones estratégicas o de la capacidad de innovación, sino de una serie de gestos cotidianos que definen la marca personal de los líderes más influyentes del planeta, y justamente, resulta curioso observar cómo ciertos hábitos, que para el común de los mortales pasarían desapercibidos, se convierten en objeto de análisis profundo. Según detalla una información reciente de Fortune, esta conducta mimetiza el estilo de comunicación de la Generación Z, quienes ven en la ausencia de mayúsculas una forma de transmitir cercanía, fluidez y una actitud mucho menos rígida que la de sus predecesores. Mientras que Altman se puede permitir el lujo de saltarse las normas de ortografía porque ya ha llegado a la cima y su autoridad es indiscutible, los expertos advierten de que este tipo de escritura puede ser interpretado como una falta de respeto o de seriedad en alguien que no ostenta ese poder.
Author: Joel Calata
Published at: 2026-02-01 21:00:56
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