Hace cinco años, Rigoberta Menchú, activista guatemalteca y ganadora del Premio Nobel de la Paz, reflexionó sobre el desplazamiento de migrantes entre países y su lugar en la historia mundial. Tras recibir el Nobel y finalizar el conflicto armado, la guatemalteca volvió a su país y fundó la Fundación Rigoberta Menchú Tum, la cual se enfocó en ayudar a las comunidades mayas y otros sobrevivientes del conflicto. En esa misma línea, Menchú recordó el rol de la movilidad humana en la historia del mundo: “El mundo nos pertenece a todos, ser migrante es un derecho universal, por todos los siglos de la humanidad.
Author: LA NACION
Published at: 2026-02-11 22:27:00
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