Miro la colección de fotos de mis primeros años en Tel Aviv-barrio de Ramat Gan, hoy una gran ciudad próxima a la capital, y me detengo en un par de ellas en las que estoy luciendo un disfraz de color negro, pantalón con faja y chaleco con flecos, con sombrero y revólveres a cada lado de la cintura. Pedro Sánchez es el rebelde y Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal los vasallos, es decir, quien, a imagen y semejanza de Zapatero resucita "no a la guerra", y quiénes, evocando a Aznar, la respaldan. La suerte también parece tocar a Sánchez, que se ha convertido en el Dominique de Villepin, el ministro de Asuntos Exteriores francés que se opuso a la guerra de Irak, y que en la tarde del 19 al 20 de marzo de 2003 me dijo en los pasillos de la ONU: "Parece increíble que España haya apostado por esta guerra".
Author: Ernesto Ekaizer
Published at: 2026-03-04 20:22:54
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