La primera que destapó la caja de los truenos en público fue Macarena Olona en una entrevista con Jordi Évole, en febrero de 2023, cuando señaló a la Fundación Disenso como un carril de desvío de dinero y apuntó a que esos cientos de miles de euros acababan en pagos “a otros profesionales”, lo que dice que en el partido llamaban informalmente “la cuenta de 'putas y varios', ahí se suelen esconder las maldades”, revelaba la que había sido hasta entonces una de las líderes con mayor proyección del entorno de Abascal y que cayó en desgracia tras las elecciones andaluzas de 2022. A esas denuncias de corrupción u opacidad se han sumado otros pesos pesados que abandonaron o fueron invitados a salir del partido, como Iván Espinosa de los Monteros, Ortega Smith –que asegura que le han cesado por denunciar irregularidades económicas– o Juan García-Gallardo, que aventuraba esta semana en una entrevista en El Mundo que “a este paso, Vox quedará como el plan de pensiones de Abascal”. Las acusaciones entre los críticos y la actual dirección del partido tiene también agenda en los juzgados por motivos no económicos, con las denuncias por revelación de secretos interpuestas por Ortega Smith y Espinosa de los Monteros, que acusan a Abascal de haber aireado expedientes y datos privados para deslegitimar unas críticas al partido que las sucesivas reformas de estatutos para una mayor verticalidad de Vox no han conseguido silenciar de momento.
Author: Raquel Ejerique
Published at: 2026-03-21 20:47:03
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