La permanencia desde el inicio de los tiempos y la capacidad de resiliencia están en su ADN, en su fe en que no será atrapada, y seguirá escondida, agazapada, camuflada en el caos que ocurrirá entre el año de la serpiente y el del caballo de fuego. El dragón, a pesar del agotamiento, sabe que tiene que desplegar sus alas y rescatar a los nobles, a los niños, a los que dieron y dan su vida para ayudar a mejorar el mundo en extinción, el que no cuidamos, y con tanta indiferencia no agradecimos que nos hospedara y aguantara. El planeta está en extinción de recursos naturales, con guerras, exclusión de seres humanos, cambios letales con la IA, y el caballo se siente perdido en un mundo inhumano, hostil, agresivo, en el que la expresión “ojo por ojo, diente por diente” es la forma de sobrevivir a pesar de sus principios y educación.
Author: Ismael Suárez
Published at: 2025-12-29 16:57:03
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