Puig cerró 2025 con un crecimiento del 6,5% de su beneficio, hasta los 587 millones de euros y un ebitda de más de 1.045 millones de euros, con márgenes operativos del 20,7%, más cercanos al perfil de firma de lujo que al de la industria de la moda y retail general. Puig aportaría su profunda experiencia en la rama de fragancias y perfumes de alto valor, que suponen el 72% de sus ventas; mientras que Estée Lauder, mucho más focalizada en el cuidado de la piel -una línea de negocio donde Puig había puesto el foco de crecimiento-, registra la mitad de sus ventas en marcas tan reconocidas como La Mer, Clinique o The Ordinary y otro 29% viene de firmas de maquillaje (como Mac, entre otras). Sin embargo, en el caso de que la operación no fuera una fusión, sino una compra de Estée Lauder a Puig, su analista sí ve "riesgo de ejecución" ya que la operación podría plantearse en un canje de acciones más efectivo lo que "diluiría el control" de la familia en la nueva compañía; y creen también que la deuda que han adquirido de Saks Global -declarada en quiebra y cuyos acreedores son ahora una treintena de compañías- "añade complejidad" a la valoración de ambas firmas a la hora de cerrar un precio.
Author: Laura de la Quintana
Published at: 2026-03-24 23:09:09
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