Prudencia y astucia

Prudencia y astucia


Estos fantoches (que acaban resultando repulsivos incluso a sus propios adeptos) son tan sólo la punta del iceberg; pero a su rebufo afloran –también en nuestros pagos– una legión de políticos empeñados en halagar los bajos instintos de su parroquia, a veces con machadas rimbombantes (que parecen salidas del caletre de un 'community manager' ansioso de retuiteos), a veces con alineamientos paulovianos y cipayos. La posición de la derecha española ante la guerra declarada por la Alianza Epstein a Irán, por ejemplo, constituye un ejemplo clamoroso de imprudencia política; y, si la guerra se enquista, con los consiguientes trastornos y calamidades en los precios del combustible (y, por extensión, de todos los productos básicos), será un grave lastre electoral. En la virtud de la prudencia, como en un cesto de cerezas, se arraciman otras muchas virtudes: la fortaleza para tomar decisiones difíciles (incluidas aquellas que pueden contrariar en un principio a nuestros adeptos), la templanza para inhibir nuestros ímpetus, la previsión para anticipar lo que va a ocurrir y la circunspección que –como su etimología indica– nos permite «mirar en derredor», considerando si se dan las circunstancias que hacen oportunas nuestras palabras o acciones… Ninguna de estas prendas han asistido a los políticos de nuestra derecha ante la guerra declarada por la Alianza Epstein a Irán.

Author: (abc)


Published at: 2026-04-05 17:04:40

Still want to read the full version? Full article