Entre las preocupaciones que persisten se encuentran la falta de datos de pruebas actuales suficientes para evaluar la “idoneidad operativa” del portaaviones Ford, o la fiabilidad de varios sistemas clave, incluido su sistema de lanzamiento y recuperación de reactores, su radar, su capacidad para seguir funcionando si es alcanzado por fuego enemigo y sus elevadores para trasladar armas y municiones para aviones de guerra desde la bodega hasta la cubierta de vuelo. La oficina de pruebas del Pentágono afirmó que “no se dispone de datos suficientes en este momento” —nueve años después de la entrega del buque— “para determinar la eficacia operativa de la clase Ford”, debido a que las pruebas de combate realistas no han sido completas. El incidente puso de manifiesto cómo incluso los recursos más avanzados de la Armada estadounidense están bajo presión, ya que la administración Trump recurre a una versión de la diplomacia de las cañoneras para lograr objetivos geopolíticos en Irán y Venezuela: reunir armadas frente a la costa para presionar a los adversarios con la perspectiva de una acción militar.
Author: Bloomberg / Tony Capaccio
Published at: 2026-03-24 19:48:14
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