Ante el ominoso «desastre del 26», conviene recordar a los Estados Unidos de Trump –también empeñados en construir su propio imperio o, por lo menos, en repartirse el mundo con Rusia y China– algo tan fundamental como que España es un país soberano, con pleno control sobre su territorio y espacio aéreo. El matonismo de Trump hacia Europa –y su creciente hostilidad en los frentes comercial, tecnológico, político y de seguridad– no debería hacernos olvidar la precaria situación en que se encuentra la política exterior de España. Al demorarse 72 horas en desplegar a sus militares en Valencia; al jalear el expansionismo territorial de Marruecos; al utilizar barquitas de la Guardia Civil contra narcolanchas; y al sacar de la cárcel a un terrorista yihadista, condenado a 43 años, para llevarlo al Congreso con el fin de responsabilizar al Estado del atentado de Las Ramblas... hace tiempo que España dejó de ser una potencia media para convertirse en una potencia mediocre.
Author: (abc)
Published at: 2026-03-04 20:01:20
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