La naturalidad y el compañerismo parece que le han jugado una mala pasada a Lydia Lozano, que tras contar cómo está siendo la evolución de su marido hace unos días, ha recibido un toque de atención según ha confesado: "No quieren que hable". "Es la movida que tengo en mi casa, pues una grúa, de la grúa a la cama, de la cama al asiento y así estamos, en rehabilitación que yo le llamo el colegio". A sentido del humor no hay quien le gane, ya lo demostró hace unos días al compararse con la mismísima Isabel Preysler y los cuidados que ésta le proporcionó a Miguel Boyer en su momento cuando sufrió su accidente cerebrovascular: "La Preysler le puso un hospital en su casa y yo lo tengo así, está como un rey".
Published at: 2026-02-14 12:59:05
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