En pleno siglo XXI, con el Ártico convirtiéndose en un tablero de ajedrez geopolítico, la base de Pituffik emerge como uno de los activos más sensibles de Estados Unidos. Estados Unidos, con el beneplácito de Dinamarca (de la que depende Groenlandia), erigió esta fortaleza a 950 kilómetros del Círculo Polar Ártico, en un sitio donde las temperaturas caen por debajo de los -40°C y la noche polar dura meses. Operada por NSF con vuelos de reabastecimiento de la Guardia Nacional Aérea de Nueva York (desde Pituffik), recopila datos sobre deshielo y atmósfera en colaboración con NASA y socios europeos como GEUS de Dinamarca
Author: Álvaro Serrano
Published at: 2026-01-11 23:06:15
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