En el lado opuesto se encuentra Panamá, jurisdicción que ha estado en el foco de vigilancia de las instituciones europeas en los últimos años después de haber sido considerada durante un tiempo paraíso fiscal y haber sido el epicentro de grandes escándalos de blanqueo de capitales y evasión de impuestos, como el destapado con los Panama Papers en 2016, que implicó a miles de empresarios y políticos, entre los que se encontraban varios españoles. En el ámbito de la colaboración fiscal, Panamá continúa formando parte de la lista de once países considerados no cooperadores con la Unión Europea -junto a Samoa Americana, Anguila, Fiji, Guam, Palaos, Samoa, Trinidad y Tobago, islas Vírgenes de Estados Unidos, Vanuatu y la propia Rusia- si bien las medidas puestas en marcha en los últimos meses podrían acelerar su salida en la próxima actualización de la Comisión Europea, prevista para el próximo febrero, según aseguran desde la administración del país. Uno de ellos es Groenlandia, que en las últimas semanas ha ocupado buena parte del debate geopolítico después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciase sus intenciones de "comprar" el territorio dependiente de Dinamarca e imponer sanciones en forma de aranceles a los Estados miembros de la UE que desplegasen tropas en la isla de forma preventiva.
Author: Diego S. Adelantado
Published at: 2026-01-27 23:49:56
Still want to read the full version? Full article