La detención por parte de Japón de un pesquero chino dentro de su zona económica exclusiva, a unos 170 kilómetros de Nagasaki, actuó como chispa visible en una relación ya cargada de fricción. Según ha documentado Nikkei, una parte significativa de estas flotas forma parte de la llamada milicia marítima china: embarcaciones civiles que cooperan con el Estado en operaciones que se mueven en la “zona gris”, por debajo del umbral de un conflicto armado abierto. The Guardian ha señalado el aumento récord de presencia de la guardia costera china en torno a las islas Senkaku/Diaoyu y la difusión, por primera vez, de imágenes de patrullas en aguas disputadas.
Author: Martín Nicolás Parolari
Published at: 2026-02-24 18:09:35
Still want to read the full version? Full article