El lenguaje, relativamente joven en comparación con sus predecesores, ha ganado prestigio por ofrecer un equilibrio difícil de lograr: rendimiento de bajo nivel comparable al de C/C++, pero con garantías de seguridad de memoria y concurrencia integradas en el propio diseño del lenguaje. Componentes como el kernel de Windows, Office o SQL Server contienen millones de líneas de C y C++ refinadas durante décadas, con comportamientos que, en muchos casos, ya forman parte de la compatibilidad esperada por aplicaciones y usuarios. Para la industria en general, la iniciativa funciona como un laboratorio a gran escala: si una empresa del tamaño de Microsoft logra traducir con éxito partes significativas de su legado a Rust apoyándose en IA, el impacto podría redefinir cómo se aborda la deuda técnica en todo el sector.
Author: Marcos Merino
Published at: 2025-12-23 19:37:59
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