Máxima protección para el complejo de El Águila: la antigua fábrica de cerveza alcanza ya el valor de Bien de Interés Cultural por su estilo único

Máxima protección para el complejo de El Águila: la antigua fábrica de cerveza alcanza ya el valor de Bien de Interés Cultural por su estilo único


Los tópicos siempre se cimientan en ciertas evidencias, y el de la suma calidad del agua en Madrid arrancó hace ya dos siglos, con las obras del Canal de Isabel II a mediados del XIX, que propiciaron en la capital un apogeo de fábricas de cerveza, como la de Mahou en la calle Amaniel, la de Santa Bárbara en la calle Hortaleza, o la de El Laurel de Baco en Moncloa, exprimiendo los campos de cebada que abastecían la ciudad y ese despertar económico que transformó la villa en una urbe cosmopolita con vocación europea. Además, todavía pervive maquinaria histórica, expuesta en los vestíbulos de entrada, y la azulejería de Daniel Zuloaga Boneta, un prestigioso pintor y ceramista que inscribió los letreros de El Águila, en las fachadas este y oeste del pabellón de oficinas, y de Fábrica de cerveza, en el lado sur, justo debajo del escudo del complejo. Tras la deriva, la Comunidad de Madrid adquirió la propiedad de 30.000 metros cuadrados y, en 1994, convocó un concurso internacional para su metamorfosis en centro cultural, presentado entonces por Joaquín Leguina, presidente regional, y Jaime Lissavetzky, consejero de Educación y Cultura, tras el apoyo del Partido Popular municipal de José María Álvarez del Manzano, que modificó las normas urbanísticas que limitaban las actuaciones en la zona.

Author: Ruth Díaz


Published at: 2026-02-17 23:10:04

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