El verdadero centro de su inspiración poética no fue nunca el rencor, sino el deseo amoroso y la constatación del paso del tiempo, con la inexorable consecuencia de caducidad de la hermosura de los cuerpos juveniles: «Bien sé yo que esta imagen/ fija siempre en la mente/no eres tú, sino sombra/del amor que en mí existe/antes que el tiempo acabe». 'Luna llena en Semana Santa', un poema de 'Desolación de la Quimera', asciende un nuevo peldaño por los sentimientos de nostalgia, memoria y recuerdo, que siempre alentaron al poeta y al hombre a lo largo de una aventura vital que discurrió a lo largo de varios países hasta llegar a México, donde yace su cuerpo en el Panteón Jardín, cerca de la que fue casa de sus amigos Concha Méndez y Manuel Altolaguirre. Versos llenos de la nostalgia de olores, sonidos de trompetas y tambores que retumban en todas las calles de Sevilla en la noche donde brilla la luna de parasceve: «Orea tantas callejas/plazuelas, cuya alma/ es la flor del naranjo./ Resuenan cerca, lejos,/ clarines masculinos//aquí, allí la flauta/ y oboe femeninos./[…] la luna fulge, llena/luna de parasceve,/Azahar, luna, música/[…] ¿Nostalgias?/No, lo que así recreas/es el tiempo sin tiempo/ del niño, los instintos […]».
Author: (abc)
Published at: 2026-04-03 19:37:18
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