Además de esas coplas, el equipo investigador de la 'Manuel Azaña' recuperó una fotografía de un grupo de mujeres, algunas de ellas temblequeñas, en la prisión de Durango, con motivo del bautismo y primera comunión de Andrea Corps Fernández, joven de 29 años que aparece en el centro de la imagen. De cuarenta y dos reclusas fallecidas en Amorebieta entre 1939 y 1947, nueve eran toledanas: Teresa Arredondo Romero, 57 años, de Villacañas; Ana Díaz Cuesta, 49 años, de Villamuelas; Teresa Fernández Corrales, 24 años, de Quero; Martina Lozano Gómez, 40 años, de Corral de Almaguer; María Antonia Moreno Martín, 62 años, de Tembleque; María Mozas Pradillo, 51 años, de Urda; María Vergara Flórez, 69 años, de Pulgar; Juana Pintor Navas, 42 años, de Polán; y Juliana Sánchez Guerrero, 73 años, de Nambroca. En su expediente profesional se le reconocía como un hombre de elevada cultura [se había formado en la Escuela de Criminología, entidad creada en 1903 al amparo de los aires renovadores de la Institución Libre de Enseñanza], educado y correcto con los penados, hasta el extremo de resaltarse que “confiado en su caballerosidad, no prevé que el material recluso con quien labora puede ser desleal y no siempre merecedor del sistemático trato humanitario que les dispensa”, cualidades que no parecían ser acordes con el desempeño de las funciones penitenciarias en los duros años de posguerra.
Author: Enrique Sánchez Lubián
Published at: 2025-12-29 19:22:37
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