Miles de trabajadores de las empresas energéticas, considerados aquí como los "héroes de la energía", trabajan día y noche, a veces sometidos a un frío que duele y a la posibilidad de morir bajo un ataque de drones, para conseguirle a la población unas horas de luz al día hasta que llegue la ansiada primavera. El culpable de esta catástrofe humanitaria no es otro que el régimen de Vladimir Putin, incapaz, tras cuatro años, de alcanzar una victoria en el campo de batalla, pero sí de castigar a la población ucraniana con decenas de misiles y cientos de drones cada noche que buscan no objetivos militares, sino destruir toda la red eléctrica y de calefacción del país, lo que constituye un crimen de guerra. La primera es que ha afinado su objetivo: Rusia atacó subestaciones de alta tensión y líneas de transmisión de 750 kV/330 kV, lo que alteró la estabilidad de la red y obligó a los operadores a reducir la producción en todas las centrales nucleares en funcionamiento, auténtico corazón energético de Ucrania en estos momentos, por motivos de seguridad.
Author: Alberto Rojas
Published at: 2026-02-10 21:58:49
Still want to read the full version? Full article