Por un lado, el Gobierno, representado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) con un 28% del capital y el grupo vasco Sapa, que declara un 7%, forma un bando cada vez más contrario al plan de Escribano (14% del capital) y del decreciente cuarto accionista, el fondo Amber del presidente de Prisa, Joseph Oughourlian (5% ya sólo), por otro. Moncloa ha ido evolucionando en el último año desde generar la expectativa de que habría fusión para potenciar la división de defensa del grupo, hasta ofrecer ahora, como publicó este diario, comprar como mucho el 51% de Escribano para convertirla en una filial, dejando a los hermanos con el 49% de su propia sociedad familiar sin reforzarlos en Indra. Oughourlian es firme defensor de la fusión por absorción, porque sostiene que el negocio tradicional de Indra debió ser troceado y vendido hace tiempo, el de consultoría tecnológica de Minsait, y que, por el contrario, hay que potenciar el de defensa donde, en su opinión, está mucho más asentado Escribano que la propia Indra.
Author: Carlos Segovia
Published at: 2026-02-15 23:00:54
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