Por lo que van diciendo las autoridades de Israel y EEUU, se podría deducir que el objetivo del ataque a Irán es infligir el máximo daño posible a los pilares de poder del país, especialmente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, al programa nuclear y al de los misiles balísticos. El escenario soñado por los líderes de Israel y EEUU que en la mañana del sábado ordenaron el ataque sorpresa: las fuerzas armadas iraníes y la Guardia Revolucionaria Islámica deponen las armas, tal y como exige Trump, y los distintos bandos opositores se unen en un gobierno provisional que podría ser dirigido por Reza Pahlavi, el hijo exiliado del sha que gobernó Irán entre 1941 y 1979, cuando fue derrocado por la revolución islámica. Aunque Pahlavi goza de un amplio reconocimiento y es la figura más popular dentro de la oposición, hay muchos iraníes que recuerdan la brutalidad de la dictadura de su padre y no aceptarían voluntariamente su liderazgo por las dudas que albergan sobre sus credenciales democráticas y la desconfianza contra él.
Author: Julian Borger
Published at: 2026-03-04 22:16:22
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