Fuentes de la patronal de Repsol, Cepsa, Galp, BP y Saras, la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE), alertan de que plantear un impuesto extraordinario en Europa "pondría en riesgo la seguridad de suministro del continente, en un momento en el que ésta es la principal preocupación" y añaden que "en el caso de España, que tiene el sistema de refino más flexible y competitivo de la UE", lo que la hace menos dependiente de las importaciones de productos refinados, como el diésel o la gasolina, "supondría renunciar a una ventaja competitiva clave en estos momentos para asegurar el abastecimiento en este país". Mientras, desde la Asociación Empresarial Eólica (AEE) destacan que los precios de la electricidad en España se han desacoplado de los del resto del continente durante todo el conflicto de la guerra en Irán gracias a las renovables y alertan de que solicitar posibles impuestos que impactan al sector eléctrico "crea inseguridad jurídica y ahuyenta a los inversores, justo en el momento en el que más necesario es apostar por tecnologías como la eólica, como sustitutiva de la energía fósil importada". Durante la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania, la Comisión Europea impulsó lo que denominó como una "contribución solidaria" que gravase los beneficios extraordinarios de las empresas del sector del petróleo, gas, carbón y refino, aunque dejaba la puerta a que cada país decidiera la figura legal que utilizaría para alcanzar dicho fin.
Author: Sara Ledo
Published at: 2026-04-06 18:03:49
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