Miles y miles de palabras para intentar sortear la distancia que ahora forman parte de la exposición El cuerpo errante, que estará hasta el 14 de febrero en Casa de América (Madrid), donde los visitantes pueden caminar entre algunas de las cartas de María, todas encabezadas por un ineludible “queridísimo hijo”. El objetivo es trascender de los grandes nombres y apellidos con los que suele contarse el exilio y aterrizar en aquello que no suele verse: las cartas que mantuvieron unidos a una madre y un hijo a 9.000 kilómetros, las postales en las que un represaliado se hacía pasar por turista para sortear la censura o el recetario que una mujer empezó con comida manchega y acabó con platos mexicanos. Una gran pared en otra de las salas está inundada de postales de la España del desarrollismo, con imágenes amables de playas, monumentos, bailes, colores, flores... Una especie de tienda de souvenirs muestra del boom turístico del momento que, al ser cruzada, revela otra realidad: la del retorno de los exiliados cuando ya era posible o los viajes de sus familias a los países en los que se encontraban.
Author: Marta Borraz
Published at: 2026-01-10 21:45:05
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