Las intrigas estaban cobrando fuerza", señala en el libro el emérito, que añade que tampoco se tomó en serio cuando su padre le contó que en una cena en la que se encontraba Milans del Bosch, el general gritó: "¡Antes de jubilarme, voy a sacar los tanques a la calle!" Y llegó el 23 de febrero de 1981, día en el que el Congreso debía votar en segunda vuelta la candidatura de Calvo-Sotelo a la presidencia del Gobierno en sustitución de Adolfo Suárez, que había dimitido. "La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum", finalizó.
Author: Guillermo Álvarez Corrales
Published at: 2026-02-24 20:00:50
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