La verdad de Anna

La verdad de Anna


Es poco probable que vayamos a caer –por lo menos, de momento– en situaciones vagamente parecidas a la de la Guerra de los Treinta Años, que Friedrich Engels resumió así en su introducción a En memoria de los furibundos patriotas de 1806–1807, del revolucionario alemán Sigismund Borkheim: todo fue “hambre, enfermedad, caída general en la barbarie” y, de paso, “quiebra universal” y “colapso de los viejos Estados y su convencional sabiduría política”. Se ha convencido a la gente de que eso es cosa del pasado y, en lugar de unirse a los suyos para plantar cara, se han hecho adictos a las cabezas de turco que les ofrece la reacción y el propio sistema central. En sus notas a Madre Coraje y sus hijos, Bertolt Brecht dice que “los que miran las catástrofes mal esperan que los involucrados aprendan algo”, y puntualiza que cuando “las masas son objeto de la política” –no sujeto, se sobreentiende– achacan su desgracia al destino y “aprenden tan poco de la catástrofe como el conejo de un científico aprende de biología”.

Author: Jesús Gómez Gutiérrez


Published at: 2026-01-10 21:45:13

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