Sin embargo, las amenazas comerciales del presidente de EEUU contra España y, en consecuencia, para Europa; su actitud despótica contra el primer ministro británico; y la falta de un plan definitorio de cuánto va a durar la guerra, con el impacto económico creciente que conlleva, así como las inconsistencias en las argumentaciones y objetivos de los ataques por parte de la Administración estadounidense están modificando las posiciones alrededor de los bombardeos de EEUU e Israel contra Irán. En ninguna de las capitales europeas hay dudas sobre la condena de la respuesta de Irán con sus ataques a diferentes países del Golfo Pérsico, la censura al régimen de los ayatolás ni a frenar su programa nuclear, de hecho, solo hace unas semanas se aprobó por unanimidad en el Consejo Europeo por parte de los 27 países de la Unión que se designara como grupo terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica Iraní. Si uno de los argumentos que acogieron los dirigentes europeos era el cambio de régimen en Irán y que se diera “una transición creíble”, como apuntó Von der Leyen, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, los contradijo con el apunte de que “esta no es una guerra de cambio de régimen”, para posteriormente añadir que “el régimen ha cambiado”, tras el asesinato del líder supremo de Irán Ali Jamenei en uno de los bombardeos.
Author: Rodrigo Ponce de León
Published at: 2026-03-04 22:16:21
Still want to read the full version? Full article