Eso abre las puertas a una potencial catástrofe ecológica son enormes, como revela el precedente de la plataforma Kulluk, fabricada en Japón y empleada en 2012 por la petrolera británica Shell para perforar en busca de crudo en las aguas del norte de Alaska, donde las condiciones meteorológicas son similares, aunque no tan extremas, como en el noreste de Groenlandia. A varios miles de kilómetros del lugar en el que debía operar, el mar la soltó del remolcador que la movía y la plataforma acabó embarrancando en el sur de Alaska con más de medio millón de litros de combustible a bordo, que afortunadamente no se vertieron al mar. Pero en ningún área alcanza la desproporción entre las palabras de Trump y la realidad de Groenlandia como en el de las tierras raras, que para el presidente estadounidense se han convertido en una verdadera fijación desde que llegó a la Casa Blanca y que, según algunas informaciones, estarían incluidas en el supuesto "acuerdo marco" que alcanzó sobre la isla con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en Davos.
Author: Pablo Pardo, Alberto Di Lolli (Fotos)
Published at: 2026-02-01 21:56:18
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