La decisión del Gobierno de no ceder las bases de Morón de la Frontera y de Rota para los aviones de repostaje norteamericanos con rumbo a la guerra de Irán puede ser la correcta, o no, pero en todo caso debería de haberse debatido en la sede de la soberanía popular y no lanzarla en la puerta de un cine, en la alfombra roja de los Goya o en los mítines electorales. Mientras que Sumar y su vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, volvían a aplaudir una nueva decisión de su jefe, los aliados de Podemos consideraban insuficiente la declaración institucional de Sánchez y le reclamaban más acciones radicales; en concreto, el cierre de las bases militares de Estados Unidos en España y la salida de la OTAN. La agresividad expuesta ayer por Pedro Sánchez en una comparecencia pública lleva a pensar que, por encima de los principios y valores que razonablemente debe defender España, hay otra intencionalidad en su empeño en convertirse en el líder mundial de la oposición contra Donald Trump: el presidente está actuando en clave interna y sus mensajes van dirigidos a esos millones de socialistas que se han apuntado a la abstención desde hace años.
Author: Javier Ayuso
Published at: 2026-03-04 23:40:18
Still want to read the full version? Full article