En este sentido, el ascenso del Partido Popular y también el de Vox, y el hundimiento de las formaciones más situadas a la izquierda, que el PSOE, pese a subir y arañarles voto, no logra acaparar en su totalidad, sacuden el tablero lanzando un aviso de probable cambio de signo político a nivel nacional. El beneficio que ha conseguido el PSOE con la presencia en campaña del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, ambos empeñados en exprimir el eslogan del No a la guerra, ha consistido en comerse parte de los votos de las formaciones situadas a su izquierda: Podemos e Izquierda Unida-Sumar. El No a la guerra aparentemente ha tenido poca pegada en otras bolsas de votantes predominantes en un territorio en el que los problemas del envejecimiento y la dispersión de la población así como los de la agricultura y la ganadería, que supone la mitad de su actividad económica, son los más acuciantes.
Author: Marisa Cruz
Published at: 2026-03-15 23:32:46
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