Lo que ocurre en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa un 20% del crudo a nivel mundial, o en el Golfo Pérsico, acaba repercutiendo, casi de inmediato, en el surtidor de una gasolinera en California. El pasado 12 de marzo, el Gobierno de Trump anunció la liberación de 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo como parte de un esfuerzo coordinado con 32 países para tratar de mitigar los efectos de la guerra. Suya fue la promesa de perforar sin descanso ni restricciones para abaratar los precios de la gasolina durante su segundo mandato -una estrategia fallida y contaminante que apenas se ha dejado sentir en las gasolineras-, y suya ha sido la decisión en la dirección diametralmente opuesta: la de atacar Irán de forma unilateral para colmar las aspiraciones belicistas de Benjamin Netanyahu y, en el intento, disparar los precios de la gasolina en casa.
Author: Pablo Scarpellini
Published at: 2026-04-05 22:06:12
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