Dependen, entre otros factores, de la composición del consumo energético, de la estructura productiva de su industria, pero también de la capacidad de los gobiernos para aplicar políticas económicas que palien los efectos de un mundo muy incierto y de conflictos militares con efectos globales. Si las familias se ven obligadas a pagar más por llenar el depósito de gasolina o diésel -en un parque automovilístico donde el coche eléctrico aún no alcanza el 2% del total-, dispondrán de menor renta disponible para el consumo de otros bienes y servicios: menos gasto en ocio, restaurantes, teatros, y quizá posponer esa compra de muebles en la que pensábamos o ser más prudentes en el gasto de las vacaciones de Semana Santa. Una campaña militar prolongada que genere inflación en Estados Unidos, ponga en riesgo el dulce momento bursátil -con el Dow Jones cerca de un 14% por encima de su nivel de hace un año-, o implique un aumento de las bajas de soldados americanos pondría en peligro los resultados de las elecciones de medio mandato.
Author: Pedro Aznar
Published at: 2026-03-13 22:56:29
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