Para los ciudadanos de ciertas partes de Europa es ya normal que su ejército le aconseje caminar más de 10.000 pasos diarios y hacer un interminable número de abdominales al levantarse, o que su ayuntamiento habilite partidas presupuestarias para rehabilitar los refugios contra bombardeos, o que su Gobierno le haga llegar a casa una lista con los ocho productos que, sí o sí, debe tener guardados para resistir en caso de crisis, o que el Ejecutivo dé soporte a una red de clubes de reservistas militares para organizar fines de semana de entrenamiento, ya sea con armas de bolas jugando a la guerra, ya sea con armas de verdad, bajo control de sargentos instructores. Antes de seguir con este paseo, estos son los productos que, en este caso el Gobierno finés, aconseja a sus ciudadanos mantener a mano para el caso de una crisis grave de seguridad en la que aguantar sin recibir ayuda durante 72 horas: comida envasada con caducidad a largo plazo, agua, comida para las mascotas, medicamentos, radio a pilas, pilas y baterías de diferentes clases, dinero en metálico y... pastillas de yodo para paliar los efectos de la radiación nuclear. Entre sus previsiones más llamativas ha estado el envío de una carta a miles de ciudadanos por parte de las autoridades en la que se advierte de que los bienes privados --vehículos, inmuebles, embarcaciones...-- pueden ser requisados en caso de guerra por las autoridades militares o las de protección civil.
Author: Juan José Fernández
Published at: 2026-02-23 18:00:15
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